“Comer sano” solía ser sinónimo de "soso". En realidad, es fácil reducir la sal y las grasas sin sacrificar sus papilas gustativas. La respuesta: hierbas y condimentos. Además, no hace falta que busque recetas exóticas o compre ingredientes extravagantes. Los condimentos que tiene en la alacena de su cocina pueden transformar comidas desabridas en delicias para el paladar. ¿Por qué tomarse la molestia? Si disfruta de la comida saludable que come, será más probable que continúe con los buenos hábitos alimenticios.

Agregue dinamismo a sus platos con las siguientes recetas:

  • Mezcle ejotes o zanahorias con cebollinos secos o frescos.
  • Mezcle chícharos cocidos con menta seca o fresca.
  • Rocíe jugo de limón y pimienta sobre la platija u otro tipo de pescado blanco (ej: tilapia, bacalao, mero) antes de asar.
  • Cubra los filetes de atún con semillas de sésamo antes de cocinarlos en la sartén.
  • Cree un dip refrescante estilo griego mezclando yogurt bajo en grasas o descremado con eneldo fresco, menta fresca y ajo picado. Sirva el dip con vegetales crudos o carnes asadas.