Una lesión puede llevar a un período de inactividad o de actividad reducida. Una pierna rota, por ejemplo, puede ser un impedimento para su rutina de ejercicios y si necesita una cirugía, puede estar fuera de servicio por semanas.

Si la lesión lo ha vuelto más sedentario de lo habitual, es lógico que coma menos y tal vez hasta intente perder peso en ese momento, ¿verdad? INCORRECTO.

Cuando está lesionado, su cuerpo necesita una buena cuota de energía, es decir, necesita CALORÍAS para recuperarse. No es momento de reducir calorías en un esfuerzo por perder peso. Sin las calorías suficientes y los nutrientes correctos (en especial las proteínas), los tejidos del cuerpo en realidad pueden romperse en el momento que necesitan reconstruirse. En consecuencia, su recuperación puede alargarse más de lo necesario. Si quiere prevenir el aumento de peso durante su recuperación, reduzca la comida chatarra y los dulces. Son calorías vacías y realmente puede vivir sin ellas.